25 de febrero de 2016

Para entrar a una terminal de autobuses en Marrakech...




Para entrar a una terminal de autobuses en Marrakech es necesario tomarse un par de tilas y sacar ese lado más zen que uno tiene... "Essaouira, Essaouira", a viva voz mientras nos acercamos a la estación de autobuses con nuestras mochilas, con rumbo y mirada fija en la puerta del edificio y más tarde las taquillas en los laterales. Sin girar un ojo,una mirada, sin un gesto, una palabra que pudiera descubrir una información que desvele el destino. El hombre no ceja en el empeño, "a dónde,a dónde".

Original Instagram @eduazcona 10.20 pm 1/12/2016

18 de febrero de 2016

Memorias de Sidi Kaouki

Sidi-Kaouki. Las cabras pastan entre viejos edificios 
En Sidi Kaouki no pasa el tiempo. Al menos eso parece. El melenas con sus puntas rubias por el salitre parece sigue ganándose una vida tranquila entre los negocios locales, mucha contemplación y las olas del mar; el bonachón regordete sonríe cuando le digo que si me reconoce, si recuerda esas conversaciones en castellano de hace un año. "Aquí mucha tranquilidad, Sidi Kaouki, todo igual", sonríe, mientras yo me pregunto si me pone cara entre tanto turista español que pasa por el restaurante. "¿Ya tienes dónde dormir?", en un castellano entrecortado con ese acento característico. "El chico tiene una casa", y nos señala al melenas, que espera atento por si aparece el negocio de hoy. "Probaremos donde me alojé el año pasado o sino hablaremos con Victor", digo viendo como parecen difuminarse en sus ojos cualquier idea de unos dirhan inesperados. Victor, el valenciano de Sidi Kaouki, así oí hablar hace un año de él y así lo conocen por aquí y por allá; debió llegar y quedar cautivado por el lugar, como otros muchos que volvieron para abrir su negocio en el pueblo. En su caso, un restaurante en el que hay que probar la paella y un hotelillo a pie de la playa. No tuve la ocasión de conocerlo hace un año y ahora tampoco voy a tener el gusto. Las brumas envuelven la silueta entrecortada de paredes deterioradas que vigila la larga playa. Al pie, los cuatro restaurantes y la tienda de artículos de surf, que esperan a los turistas que caen por este lugar. La humedad junto con el salitre que escapa del mar, el sol bajo del final del día, un ambiente bucólico que cautiva; los recuerdos que se hacen presente, los momentos que parecen detenidos. En Sidi Kaouki no pasa el tiempo. Puedo decir que búsquedas en la distancia se encuentran en este lugar. Prueba ello es hoy. Mientras cae el sol y se mete en la mar, caminamos entre las rocas y charcos que ha descubierto la bajamar, entre destellos rojizos puedes preguntarte por las vidas que se cruzan, sobre el paso del tiempo y como se vive.

riginal Instagram @eduazcona 8.07 pm 1/12/2016

16 de febrero de 2016

Encantados en el taller participativo "proyecto piel"


Provechosa jornada la del pasado sábado, en torno al pasado y presente de Estella-Lizarra en cuanto a la actividad curtidora se refiere, al propio sector y a todos los gremios que han crecido a su cobijo desde el medievo. En la guarnicionería Domblás de la calle calderería se ha hablado hoy de los problemas para hacer visible el paisaje curtidor de Estella y de las soluciones y oportunidades de ello para la ciudad, de acciones concretas y tangibles para que toda la ciudadanía conozca más su ciudad disfrutando. Se ha visto mucha implicación y sobretodo ilusión. Han nacido cosas muy bonitas entre estas cuatro paredes que tanto saben de cuero y su trabajo. Gracias a @uxuadomblas por movilizar a tanta persona y colectivos bajo este proyecto participativo www.proyectopiel.com :)

La noticia en el diario aquí

11 de febrero de 2016

Marruecos: desayunos de ensueño

Desayuno Marruecos 
El tacto de nubes, sonrisas de espejo, desayunos de ensueño
Un desayuno en un riad de Marrakech puede ser de ensueño...

Original Instagram @eduazcona 11.38 pm 1/9/2016

4 de febrero de 2016

Son olores a Marrakech

Zocos de Marrakech (Marruecos)

Un viaje para los sentidos, como cerrar los ojos y guiarte por los olores que se descubren a tus pasos; el ambiente especiado, a comino, que te asalta cuando pones pie en el aeropuerto de Menara; el olor fuerte cuando te acercas a la plaza de Jemaa el-Fnaa entre carruajes que esperan al turista; el de braseros cuando finaliza el día y la plaza se llena de puestos de comida. El olor a humos entre callejuelas de la medina cuando sorteas motocicletas. El de cuando franqueas una esquina y sabes que por ahí cerca hay una herboristería. El de la tienda de especias, el que llega de los tajines preparados para ser descubiertos. El olor a suciedad de algunas esquinas; el amoniacal de las bañeras de las tenerías donde se remojan las pieles en orines, excrementos y taninos. El olor a cuero cuando deambulas por los zocos. El del té con menta hiper azucarado. Son olores a Marrakech


Original Instagram @eduazcona 6.28 pm 1/9/2016