18 de agosto de 2009

Periplo por los Países Bálticos

Peripo por los Países Bálticos


El avión avanza sobre el Mar del Norte, atrás quedó el Mar Báltico, que tanto nos ha acompañado en las últimas dos semanas, y que tanto recordaremos.

Lituania, Letonia y Estonia, ex repúblicas de la hoz y el martillo, que abrazaron a Europa, y parece que no les está yendo nada mal. Puede ser, que hace unos años no estuvieran tan europeizadas, y durante el dominio soviético, que vamos a pensar; pero, aún hoy, tienen sus rasgos, propios de la historia turbulenta que les ha deparado el destino, y merece la pena conocerlos antes de que se extingan. Les tocó de lleno la Segunda Guerra Mundial, y sus ciudades tuvieron que resurgir de los escombros; sus gentes, renacer.

Recorriendo Lituania: de la mafiosa Kaunas a la barroca Vilna; luego, rumbo a la costa, pasando por la inquietante Colina de las Cruces. La bulliciosa y masificada Palanga, la insípida Klaipeda y el curioso Istmo de Curlandia.

Rumbo a Letonia: la resurgida Riga, y esa alma que atrapa.

Levando anclas y dirección norte, Estonia: la medieval Tallin y el Viejo Tomás; la rusa, aunque en Estonia, Narva; el declive del complejo vacacional de Narva-Joessu, y su lado fascinante; los bosques sobre el mar en el Parque Nacional de Lahemaa.

Cruzamos el Báltico y última parada de este tren: Helsinki.

Esto se acabó, el avión ha comenzado a descender, ya se ve Londres a lo lejos. Será una pequeña escala para llegar a casa.


1. Kaunas: primer día en Lituania

2. El momento (by García)

3. La barroca Vilna

4. El socialismo de Vilnius (by García)

5. La Colina de las Cruces

6. De playeo a Palanga

7. Klaipeda y el Istmo de Curlandia

8. La resurgida Riga

9. La medieval Tallinn

10. “Bueno gente, esto se está empezando a acabar...” (by García)

11. Narva: a cuatro brazadas de Rusia

12. Parque Nacional de Lahemaa: los bosques sobre el mar

13. Helsinki: última parada

.

2 comentarios:

Paco Nadal dijo...

Pues ya es casualidad, PERO BENDITA CASUALIDAD. Magnífico el recorrido que planteas, me lo voy a quedar como guía práctica para cuando haga ese viaje. me apetece mucho y por lo que veo en tu blog, es más interesante de lo que pensaba. Un abrazo

Edu dijo...

Un par de semanitas de ciudad en ciudad, igual le ha faltado algo un poco más salvaje, pero es un buen recorrido. Las 3 capitales, espectaculares, ya lo has visto en Tallinn.

Una de las cosas que me sorprendió fue el cambio tan brutal al acercarnos al estremo más oriental de Estonia, Narva, ahí si se nota el toque soviético.

Me quede con las ganas de acercarme al Cabo de Kolka, en la costa letona, que según he leído se respira mucha tranquilidad y es muy agreste, pero los días eran los que eran.

Bueno, muchas gracias por pasarte por aquí. Un abrazo.